Situada en el lado este del complejo del templo, esta es la única entrada pública documentada para los visitantes habituales. Se llega por un corto camino desde el aparcamiento o la zona de bajada de pasajeros, con la torre monumental claramente visible más adelante. Es posible que los visitantes que vengan por su cuenta tengan que comprar las entradas en una taquilla cercana antes de entrar, mientras que a los grupos de cruceros y excursiones normalmente se les gestionan las entradas a través de su guía. Prepárate para que te revisen el bolso o te pasen por el detector de metales y, después, para que te validen el billete en la puerta de embarque. Las esperas suelen ser cortas, pero las colas pueden alargarse cuando llegan varios grupos a la vez. El acceso puede resultar complicado debido al pavimento irregular y a los escalones, y no hay ninguna ruta alternativa sin escalones claramente indicada.